La muerte es uno de los temas sobre los que no nos gusta pensar ni hablar, pero a pesar de ello, hay que ser conscientes de que será algo que ocurrirá y, además del drama que supone, puede generar graves problemas económicos a los familiares del fallecido.

Ante la existencia de ciertos riesgos que no podemos controlar y que podrían dar un vuelco a nuestras vidas, es conveniente la contratación de un seguro de vida, al objeto de garantizar nuestra estabilidad y estar bien cubiertos económicamente.

La contratación del seguro de vida nos permitirá, que en caso de fallecimiento o de un siniestro que nos incapacite para trabajar, poder seguir cubriendo las necesidades básicas, préstamos, hipotecas, estudios de los hijos, etc. De esta manera evitaremos que el drama ante estas situaciones se convierta en una tragedia.

Pero, ¿cuándo contratar un seguro de vida?, aunque lo más habitual es a partir de los 30 años que es cuando generalmente las personas creamos nuestras propias familias y aumentan las responsabilidades y cargas económicas, dependerá de las circunstancias y necesidades de cada uno.

Para la contratación de un seguro de vida es necesario tener en cuenta tres factores determinantes:

1.- Situación económica y préstamos o deudas pendientes del asegurado

2.- Las personas a su cargo

3.- Riesgos a los que está expuesto el asegurado

El capital a asegurar será una opción que dependerá del perfil del asegurado, nivel de ingresos, expectativas y circunstancias personales; como norma general, se recomienda que como mínimo sea el equivalente a cubrir entre 3 y 5 veces los ingresos anuales brutos de la familia. El máximo dependerá de la necesidades que tenga que cubrir, es decir, teniendo en cuenta las deudas, préstamos, hipotecas, personas al cargo o gastos en la formación de los hijos, entre otras.

También se deben tener en cuenta los riesgos que uno corre bien en su vida laboral, bien en las actividades que se realizan en el tiempo libre.

Una vez tengamos claro las circunstancias a cubrir, hay que fijarse bien en las coberturas y servicios adicionales que ofrecen las diferentes pólizas en el mercado para asegurarnos que contratamos la mejor y más adecuada para nuestras necesidades.

Mutualidad Caminos ofrece diferentes seguros de vida que pueden adaptarse a las diferentes circunstancias:

  • Seguro de Vida Entera. Pensado para cubrir los gastos que concurrirán ante el fallecimiento del asegurado
  • Seguro de Vida Temporal Anual Renovable. Pensado para cubrir una serie de cargas financieras (hipotecas, deudas, etc) y asegurar un status a nuestras familias en caso de una incapacidad laboral o fallecimiento del asegurado
  • Seguro de Viudedad-Orfandad. Pensado para cubrir los gastos de formación de los hijos y complementar la pensión de viudedad.
  • Seguro de Amortización de Préstamos. Pensado para cubrir los gastos de la hipoteca o préstamo solicitado al Banco.

En nuestra web www.mutualidadcaminos.es podrás encontrar toda la información al respecto, así como los diferentes simuladores del cálculo de prima.

Con la contratación del seguro de vida garantizarás tu tranquilidad y la estabilidad familiar ante cualquier contingencia.